lunes, 30 de junio de 2008

Une Charogne (Fleurs du mal)

pour Marie.




J'espère recommencer à parler à toi et tu n'oublies pas que bien que loin tu sois, quelqu'un à la distance t'envoie un cadeau.
Ne te sens pas seule.

Adieu.


Mario.

jueves, 26 de junio de 2008

Esperanzas


Mientras las nubes cruzaban el cielo nublado de Agosto, él miraba la última luz de la tarde y se decía a sí mismo:

No existe nada más aterrador que la belleza, por eso le temo… como le temo a ella.
Sus rasgos delinean la belleza de la creación, del espacio de la vida. Sus ojos emanan luz y sus labios invitan a la poesía.
¡Que largo es el camino de su cuello!, ¡Que largo es el tramo de sus piernas!, y yo, a la distancia no hago más que apreciarle y admirarle… en silencio.
Ella es todo lo que podría soñar y sin embargo como un sueño hecho realidad… le temo.
Sus ojos no me ven, sus labios no me hablan, su cabeza no piensa en mí, su belleza me ignora… me condena.
Sus cabellos me encandilan, sus manos dibujan armonías en el aire y su voz a la que escucho a la distancia, me embriaga de melodías.
¡Que desgracia que sea tan bella! ¡Pues mi corazón su vida le daría!
Su belleza me abruma, me condiciona, me aleja... me duele.
Cuanto daría por decirle yo cuanto la amo, pero aún más daría para soportar el rechazo que ella me haría.
¿Como podría seguir viviendo con semejante carga?, ¡Como podría tener esperanzas de un nuevo futuro, si ella, con justa razón rompiera mi corazón!

Y sin pensarlo más, se acercó al umbral, cerró los ojos y se dejó caer al vacío durante la fría tarde de Agosto, mientras en algún lugar de la ciudad, ella rodeada de luz y belleza, se preguntaba por ese hombre del que le habían contado tan abrumado estaba por su hermosura. Por eso desde su soledad y tristeza pedía al destino alguna oportunidad para poder conocerlo y poder dejar atrás la tan larga soledad y tristeza del frío mes de Agosto y así poder volver a tener esperanzas en el futuro al cual ella, no le temía.



(Y recuerda que no hay peor enemigo del que llevas adentro. Depende de ti desatarlo)



viernes, 20 de junio de 2008

Necochea y el fin de los años 70s -2nda parte-

El sol es lo que desinteresa al mar, porque cuando esta nublado, el mar habla.
Hace poco lo volví a comprobar, es que el mar habla por la tarde, cuando esta nublado y nadie le molesta. El mar habla y dice muchas cosas.

Alguien a quién el mar nunca habló fue a la madre de mi papá.
Feliciana, era un personaje muy cruel. Parecía sacada de una de esas telenovelas brasileras de época, en donde claro que ella era la malvada.
Siempre rodeada de enemigos conspiro contra todo y todos por cualquier cosa, era de un carácter duro y de tremenda personalidad. Mi papá casi no vivió con ella, porque desde muy chico se fue a vivir con su tía -la hermana de Feliciana- una señora flaca, larga y ciega, a quién encargó la crianza de mi papá, mientras ella se iba de viaje y se casaba.

Feliciana nunca le contó a mi padre quién era su papá, y si bien con el tiempo lo averiguó, ella negó siempre la deuda, porque a su criterio el haber sido madre soltera y además de un hombre sin renombre no valía siquiera tenerlo en cuenta.
Claro que después ella se casó con un hombre de renombre y mando a mi papá a vivir con su hermana.

Casi todos los hermanos posteriores de mi papá murieron jóvenes. Su hermana más chica Luz del Alba era muy amiga de mi mamá. Todos recuerdan que era muy dulce y buena. Murió hace ya mucho y no quedan muchas imágenes de ella. Uno de las pocas fotos que hay es una que conservo por una extraña razón: Tengo un parecido aterrador con ella.

Luz murió el 4 de Febrero, una fecha emblemática en la familia porque en esa fecha murieron otros dos tíos. Luz del Alba con mi mamá se querían mucho y se sabían primas. De hecho el hermano mayor de mi mamá llegó a llamar tía a mi abuela delante mío -cuando estaban los dos vivos claro-
Las abuelas de mis padres eran hermanas, y si bien mi abuela Feliciana con el papá de mi madre eran primos, mis padres serían primos segundos.

Los hijos nacidos de dos familiares son considerados anormales o con defectos… heme aquí pues soy un buen ejemplo!

Yo me crié bastante alejado de mi (cruel) abuela Feliciana y de su telenovela brasilera de intrigas.

A fines de los años 70s y principios de los 80s mi familia se reducía a Claudia, mis tíos y padrinos Adela & Mario.

Adela tenía una boutique (como se le decía en esa época) en el centro –que no es el centro de la playa- muy coqueta en una galería –que ya no existe claro- pero a la que íbamos en invierno. Adela no podía tomar sol porque tenía una piel muy sensible, Claudia también, pero ella prefería insolarse, era más divertido.
Siempre estaba lastimada o golpeada. Una vez nos fuimos con una amiga de ella al parque Lilio y nos subimos a unos botecitos en los que hay que pedalear para moverlos, no nos fuimos al agua pero terminamos los tres embarrados y mojados, sin contar que yo quería matar un pato (a piedrazos).

No lo logré.

La costa del mar en invierno es melancólica, el mar habla muchas cosas y se acuerda de vos, tiene memoria, porque es el único que aunque pase el tiempo seguirá allí. El mar nos hablaba a mí y a Claudia desde antes de que supiera yo hablar. Ella en la playa cantaba siempre, y yo le seguía.


Cuantas cosas dice el mar!

lunes, 16 de junio de 2008

Donde…



Donde estas?

No puedo recordar cuando ni donde, pero estabas ahí, fue hace mucho… en otro tiempo, cuando el cielo aún era claro y las estrellas estaban al alcance de las manos.
Que es el tiempo para nosotros?, o qué es lo que era cuando te tenía entre mis brazos a mi total dominio, pero bajo tu control. Nunca me despedí porque siempre te seguí, de vida en vida y tú, desde el silencio, siempre volviste desde los cielos, vestida de azul y cargada de silencio.

Donde estas?

No se quién eres, no se donde estas, no se como luces y no se si aún existes, pero sé que tras la inmensidad del tiempo, de los oprobios y el destino… vendrás, y yo estaré esperando, como siempre vida tras vida esperé y esperaré, aunque sea solo para decirte adiós.

Donde estas?

La última promesa es la que vale. Por eso no existe más muerte ni castigo que morir y morir, vida tras vida tan solo para esperarte en cada una y desafiar al destino que frío y preciso se encarga de llevarte a los cielos cada vez que te encuentro, cada vez que te tengo, cada vez que te quiero.

Se que mi condena es esperarte y amarte el tiempo que pueda, antes de morir y buscarte en la próxima vida ya sea por los cielos o los infiernos porque pase lo que pase, mi dueña y princesa yo te amaré…

donde quieras que estés.

miércoles, 11 de junio de 2008

Necochea y el fin de los años 70s.



Necochea queda a 506 km de la cap. se la conoce por ser una zona costera, de playa.

En 1977 era una zona turística a la altura de Mar del Plata en cuanto concurrencia, había muchos más hoteles y restaurantes que ahora, tenía futuro, mucho.

El 16 de Noviembre de ese año fue jueves, y no hizo calor, más bien estuvo nublado. Fui el único hijo de un matrimonio de primos lejanos, así que por eso nací anormal creo.

Papá había sido secretario general del gremio gastronómico desde 1972 y luego concejal desde 1974 por la ciudad. Mamá en cambio era ama de casa y estaba todo el día con Claudia -mi prima- que vivía en el departamento de enfrente, que en esa época no habrá tenido más de 10 años. Claudia era –y lo sigue siendo- muy bonita parecía un angelito, tan rubia y con ojos tan claros como el agua, pero de un carácter terrible, son muchas las historias de cuando subía en el ascensor con otros chicos y ella les daba una paliza, claro quién iba a pensar que una nena tan bonita podía hacer eso, bueno los padres de estos chicos si lo creían ya que después los tenían hablando con mi tía.


Ahí aprendí que las más lindas, son las más peligrosas.

Claudia era (y es) hija única, de padres grandes, y bastante solitaria. Al nacer ella me adoptó como su hermano menor. No recuerdo mucho sin Claudia, siempre estábamos rompiendo algo, o suicidando juguetes por la ventana –vivíamos en un décimo piso- o saliendo a pasear por el parque y comiendo porquerías.

En general los recuerdos son siempre fríos, de invierno, de hecho la mayor parte del año en Necochea es bastante fría y a la playa en verano no íbamos mucho –a los residentes les molestan los turistas- También recuerdo a mucha más gente, algunos ya olvidé sus nombres, pero no sus caras, aunque la mayoría de ellos ya no existan más, todavía siguen en mi mente… ahí, vivos.

Adela era mi madrina (mí Ada madrina). Una mujer dulce, culta, muy fina y educada, de una piel delicada y voz dulce, era muy lindo estar con ella, a diferencia del padrino Mario, que era todo lo contrario. Ellos eran una pareja muy divertida juntos, se complementaban muy bien y hacían una excelente pareja sobre todo conmigo, porque sé –me enteré tiempo después- que yo los unía como pareja, porque me olvidaba, ellos no estaban casados, eran amantes.

Adela nunca se casó, y le fue fiel a Mario, quién a su vez, nunca se separo de su mujer – quién casualmente es la única que no recuerdo-. ¿Como una mujer tan hermosa y culta como Adela no decidió armar su propia familia o elegir un destino propio?, pero ella era de un solo hombre y lo fue toda su vida. ¿Por qué lo hizo?, no lo sé, porque lo amaba seguramente. Ella siempre estuvo sola y vivió con su madre a la que cuidó y atendió durante 9 años antes de que falleciera. Adela era tan dulce y siempre sabía que decir, nunca encontré en ella un vestigio de bronca u odio sobre algo o alguien, nunca decía una palabra demás, nunca estaba enojada, nunca estaba cansada, ella siempre estaba.

Eran muy amigas con mamá y salíamos a pasear con Claudia en el fiat 600 amarillo –de moda por entonces- o me llevaban a buscar a papá quién siempre desaprobó la velocidad con la que gustaba desenvolverse Adela, que a su vez lo desafió a carreras más de una vez (teníamos un 404 bordó muy cool, que ahora sería como un 306).

Extraño mucho a Adela, años después, la última vez que estuvimos juntos ella y mi padrino, casi saco el tema de ellos, pero no se dio o lo dimos por hecho, como todos siempre lo habían pensado. El murió al poco tiempo de la última vez que nos vimos (1997) y Adela hace solo tres años murió como había vivido… sola.
Todavía me pregunto si habrá sido feliz…

Todos coinciden que esos años fueron una mierda para todos, no para mí, aún hoy cada vez que paso por mi antiguo barrio vuelvo a vivir una época que ya no existe, trato de buscar a gente que ya no esta y vivo de recuerdos que solo están en mi mente. Caminar por esa ciudad me resulta triste, pero aún lo hago cual tormento necesario buscándolos a todos ellos, pero ellos ya no están...


Se han ido.





1-Verano 1980 / 2- La familia a principios de 1978 / 3- De izq. A der; Mario, Mamá, Papá, yo, Adela & Claudia el 14 de Mayo de 1978.


lunes, 9 de junio de 2008

Sage Nein !!!



Sage Nein!!! (Asp) www.thetalesofasp.com

domingo, 1 de junio de 2008

Control


Existencia… bueno, ¿que importancia tiene?
Yo existo de la mejor forma en que puedo.
El pasado es ahora parte de mi futuro…
el presente se me ha ido de las manos.*


Estaba en el bosque, tranquilo y mis problemas no eran los míos, casi, hasta eran los de otra persona.
En pleno otoño y con sol, estaba tranquilo, estaba seguro y sobre todo, con muchas pero muchas certezas.

Pero abrí los ojos, y todo estaba oscuro… negro. No estaba precisamente fresco y ya no era esa otra persona, era lo que debía ser.

Muchas veces mientras dormía me percaté que estaba en un sueño, y en ocasiones me daba el lujo de vivir ese sueño, sabiendo que el momento era único y especial, efímero, pero especial.

Cierta vez, en medio de uno de estos sueños, me encontraba yo en un lugar tan alto que al mirar hacia abajo solo veía las nubes, el suelo había desaparecido y yo caminaba en la cima de una montaña, respiraba tranquilo y me sentía bien… tenía paz. Entonces decidí que colmado de felicidad, debería darle un cierre, un final a tanta dicha, pues ese era el mejor momento que había vivido en mi existencia y decidí dentro del sueño, siendo conciente de este, lanzarme a volar por los cielos, desde ese punto elevado donde me encontraba, porque tanta seguridad, tanta tranquilidad, tanta paz, solo se logra con mucha elevación. Y decidí lanzarme al vacio, al colmo de la dicha, pues ahora, plagado de certezas y bajo el completo control de mi existencia, podía terminar tranquilo… feliz.

Pero abrí los ojos, y todo estaba oscuro… negro. No estaba precisamente fresco y ya no era esa otra persona, era lo que debía ser.

Cada noche busco volver a soñar y volver a percatarme de que estoy en un sueño para terminar en él y no volver jamás.

Mí sueño es no volver a despertarme… ¿se podrá?




*Supuestas palabras de Ian Curtis en el comienzo del film ¨Control¨ de Anton Corbijn