sábado, 1 de mayo de 2010

En el Bosque

Un pastor se encuentra con un lobo en medio del camino:

-Qué interesante dentadura tiene usted señor lobo -le dice.
-Gracias! Pero mi dentadura no es gran cosa, de hecho, es postiza.
-Confesión por confesión -entonces dice el pastor-; si su dentadura no es real yo puedo confesarle que no soy un pastor... soy una oveja.

(Terminó en tragedia de todas formas).

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